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De confesiones nocturnas...



Escribir acerca de ti es difícil, ya han pasado varias semanas desde la última vez que nos vimos y ocurrió eso que en tu cabeza probablemente no tenía (o no tiene) sentido.

Queremos futuros distintos.

Se dice fácil, o al menos yo siempre lo entendí así porque procuro no complicarme las cosas. Siempre comparé nuestros caminos como líneas paralelas, exponiendo la posibilidad de que en algún momento podía existir divergencia. Asentías a mis palabras y yo continuaba.

Pero había algo más.

Claro, el querer cosas distintas a futuras es una idea vaga porque probablemente saliendo de la casa me podía caer un meteorito en la cabeza y muchos de mis planes (al menos los que hubieran requerido algo específico... como que no te cayera un meteorito en la cabeza) hubieran cambiado. No, algo más merodeaba en mi cabeza, en la relación, como una serpiente esperando el momento clave para atacar.

La inseguridad. El miedo. La duda.

Sí, todas esas cosas que dice Yoda que llevan al lado obscuro son verdad.
Te amo, eso no lo puedo negar. Pero tu obsesión con mi pasado era una constante que afectaba lo que yo hacía, no podía equivocarme, mis intentos de adaptarme a tus necesidades parecían no ser suficientes. En contadas ocasiones pregunté si realmente yo era lo que tú necesitabas, afirmabas; pero nuevamente demostrabas lo contrario. Yo no iba a cambiar, sólo a adaptarme y crecer en la relación... eso no te bastaba.

Finalmente me rompí.

No puedo decir que no aprendí, para alguien cuya vida ha estado llena de soledad (el oxímoron, pronto en cines), compartir parte de su espacio, gustos, pensamientos, sueños y secretos no fue algo sencillo. Ese aprendizaje recientemente me ha llevado a la idea de revisar mis emociones, verificar si algo está fallando porque definitivamente existen aspectos de mi persona que necesito cambiar. Creo que le dicen "ir al psicólogo", sí, lo he considerado... to fix myself.
¿Funcionará? No tengo ni puta idea, pero bien me lo decías... no pierdes nada con intentarlo. Lo mismo te digo, porque algo hay en ti que no me dijiste... lo sabes, lo has pensado... pero tienes miedo de afrontarlo.

¿Nos volveremos a ver?

No lo sé, eso ya se descubrirá con el tiempo. Por lo pronto respeto eso que me dijiste, después del rompimiento no quieres saber nada más. Lo respeto.

Perdón por convertirme en "el maldito ex", "ese maldito bastardo", "el cabrón hijoputa"; supongo que alguna vez me tenía que pasar. Nos tocó a nosotros, en esta parte de nuestra vida... y duele, lo sé.

Aprendí mucho contigo, espero que algo de mí se haya quedado en ti.

Hasta pronto A.






De cambios en la vida...


Una casa y una llave (duh!)
En el 2006 (uno de los mejores años de mi vida, hasta ahora), estuve viviendo solo en Suecia exactamente un mes (Junio). La experiencia fue enriquecedora: preparar mi comida, lavar mi ropa, limpiar mi desorden, organizar mis gastos... era emocionante y extraño. Por supuesto que tuve mis equivocaciones (encogí 2 pijamas y tiré pasta mal hecha), pero creo que esos días me adapté muy bien y me quedé con ganas de repetirlo.

Hoy no estoy en Suecia (espero que eso cambie algún día) pero sí vivo solo. Bueno, no "solo" ya que comparto vivienda con un primo pero estoy "alejado del nido".
El cambio ocurrió debido al trabajo; el DF me recibió con nuevas responsabilidades este año y decidí que viajar diario desde Toluca hasta la capital del país era pesado, que me quitaba tiempo y que lo mejor era mudarme.

Ha sido interesante, antes llegaba a mi casa en Toluca y no me preocupaba de comida, ropa planchada y gastos. Ahora esas actividades forman parte de mi rutina diaria; las hago con gusto, no lo duden, creo que es parte de una etapa de mi vida en la que puedo experimentar esa sensación de independencia que a todos nos hace falta. Sinceramente quiero a mi familia, pero creo que siempre hay un límite en el cual debes salir y vivir el mundo; mis padres están de acuerdo, su apoyo es incondicional y eso lo agradezco muchísimo.

Si me preguntaran mis planes a futuro, en este momento son inciertos. No porque sea un huevón desinteresado en lo que haré dentro de algunos años, pero quiero saborear lo que estoy viviendo, hacerlo parte de mí y reestructurar ideas. En términos simples, disfrutar el momento. Por ahora, que venga lo que tenga que venir.

Escribo desde mi mesa chueca... en una sala casi vacía... dentro de un departamento cuasi amueblado.

Pero me gusta.




Gotas e ilusiones.

 
Me gusta tu nombre, realmente no es muy común o al menos yo me he convencido de eso. Ojalá fueras tú la única persona que lo posee, representaría lo especial que eres. Regularmente no me esmero en confesar mis sentimientos hacia alguien, pero es obvio que vale la pena correr un poco el riesgo.

Pensarás que me invade la locura o que estoy jugando contigo, ninguna de esas afirmaciones resulta verdadera; debes de creer que todo esto es real, ignoro la razón, sólo sé que simplemente sucedió.

Intento acercarme a ti con cautela, aunque admito que la prisa recorre mis venas, la emoción es enorme, inmensurable; lo menos que quiero es que te asustes, que resulte en un encuentro desastroso y te esfumes como otras personas lo han hecho.

Poco a poco voy extendiendo mi mano con la intención de encontrar la tuya, yo se que si la aceptas puede ser por cortesía más no correspondencia; no te preocupes, prefiero vivir el momento a quedarme sentado observando como la incertidumbre se alimenta de mí.
Sin embargo lo que más me gusta es tu mirada, es un misterio para mí pero al mismo tiempo tan fascinante; simplemente no puedo evitar el poder contemplar tus ojos, están llenos de vida y energía; me hipnotizas.

Permite que te abrace, rodear tu cuerpo y sentir por un instante que el mundo pierde sentido si no estamos juntos. Yo sé que es prematuro, que incluso es tonto de mi parte, pero te pido de favor esta fracción de tiempo para poder sentirme vivo.

Cierto, decir lo anterior suena egoísta... ojalá pudieras estar dentro de mí para poder comprender lo que está ardiendo en mi pecho. Pero ya, la sensación y el sentimiento es mío... el destino, ¡no!, tú decidirás si será compartido.

Dejaré de hablar ya, te invito a sentarnos a contemplar ésta tarde lluviosa que nos ha atrapado y que hace evidente el hecho de que me he enamorado de ti, de una ilusión.
 
 

Algo común.



Ahí estaban ellos, pendientes el uno del otro, como leyéndose el pensamiento. Parecía como si en aquél instante el mundo no importase, que simplemente existían esos dos seres y nada más.



La casualidad los unió, ninguno recordaba si realmente fueron gustos afines o los conocidos mutuos; quizá un poco de ambos. Lo que sí tenían presente es que ese cruce de caminos hace algunos años fue algo que había cambiado sus vidas, se llegaron a conocer hasta el punto donde dicho verbo, cuando se aplica a personas, deja ver su ineficacia; sin embargo, era suficiente.



Es cierto que a veces tenían sus diferencias, provocados por desplantes en la misma idiosincrasia que los identificaba ante los demás; curiosamente compartían rasgos similares en tonalidades distintas. Ambos eran víctimas de un pequeño déficit de atención, dispersión mental y pensamientos que sólo ellos entendían individualmente. Un par de extraños para la sociedad “normal”.


Quizá lo más importante que tenían en común era su pasado, rara vez hablaban del mismo, sobre todo cuando el tema principal era el amor. Personas que las marcaron, que dejaron aprendizajes en forma de cicatrices emocionales. A veces las recordaban, otras tantas las odiaban, pero nunca las negaban.


A pesar de las similitudes y diferencias, se querían el uno al otro. Se amaban pero era claro entre los dos que simplemente eran amigos. ¿Por qué complicar las cosas? ¿Por qué destruir lo que está bien? – Preguntas que sólo rondaban en  la mente de los dos, sin llegar a sus bocas, preguntas que los acosaban de vez en vez, provocadas por una cuestión inicial… ¿qué pasaría sí?
¡Idioteces!, con eso terminaba el pequeño lapso de incertidumbre y suposición; aunque lo anterior también a veces venía acompañado con salidas ocasionales con terceros, cada quien decía tomar su camino y olvidar por un momento que el otro existía. Soluciones simples pero temporalmente efectivas; la imperfección radicaba en el simple hecho de que siempre se volvían a ver.


Ya lo he mencionado, eran amigos, unidos por aspectos comunes y con aceptación de los que eran contrarios. Ellos lo ignoraban, pero compartían el mismo miedo cuyo rostro era la incertidumbre.
Cuando se miraban a los ojos directamente, sus cuerpos vibraban, las manos temblaban y sus labios sufrían con la búsqueda exhaustiva de palabras que cambiarían la situación; eran instantes de infinita tensión que poco a poco se diluían en el tiempo.


Cobardes recurrían, con pensamiento o acciones, a aquellas personas del pasado; llamadas, mensajes o la simple contemplación de fotografías se convertían en actividades de rutina, aunque ninguno de los dos iba a admitirlo. 


Cada cierto tiempo se veían para tomar un café, compartir risas y echar de menos los viejos tiempos; sus actividades del diario hacían que su convivencia se viera limitada a un par de días al mes. El momento terminaba con un roce de manos y un cruce de miradas con tintes de eternidad.


Hoy es un día de ésos.


Ahí estaban ellos, pendientes el uno del otro, como leyéndose el pensamiento. Parecía como si en aquél instante el mundo no importase, que simplemente existían esos dos seres y nada más.


Pero hoy, ninguno iba a tener el valor de decir lo que realmente sentía.


Otra vez será. Ambos lo piensan así. Definitivamente, coinciden en eso.



   

De declaraciones imaginarias...

   
Ayer una amiga me hizo el favor de compartir un video en el cual un güey arma una coreografía, con ayuda de bailarines y uno que otro colado, en la que se la pasa declarando su amor hacia la chava con la que, supongo yo, ha pasado ya un tiempo; el video termina con el momento en el que él le pide matrimonio (el video está aquí). 

Sinceramente yo lo veo y pienso que tiene sus toques de ternura mezclado con ridiculez, pero bueno, el amor nos lleva por caminos insospechados en los que muchas "reglas" llegan a romperse.

La verdad es que el párrafo anterior es, por decirlo del modo simple, una muestra de envidia mezclada con ironía.

Resulta que unos meses después de reencontrarme con "drama barato" hace ya algunos años, durante el período en el que yo estaba completa y absolutamente apendejado enamorado, llegué a imaginar como sería el día en que yo le pediría que pasara conmigo el resto de la vida. 

Estúpido. Lo sé.

Un poco nena de mi parte. También lo sé.

Iluso y pendejo. Bueno ya. ¬_¬ 

En ese entonces casarse no estaba sobrevaluado por mi parte y era obvio que mi etapa de "es ella o nadie" cobró bastante fuerza en mi cabeza. Ahora procedo a contarles como hubiese sido, pero antes les doy dos datos previos para contexto:

-A "drama barato" la conocí en el Anglo, una escuela de enseñanza de idioma inglés *publicidad no intencional*. En ese entonces (les hablo de hace más de 6 años) yo aún conservaba mis libros de inglés, especialmente uno en el que ella escribió un pequeño mensaje para mí (si las cosas hubieran sido distintas, yo tendría ese libro todavía).

-La plaza González Arratia, en Toluca, sirvió como punto de reencuentro.

Entonces, mi idea era tener una pequeña caminata por el centro de Toluca, caminando por los Portales (lo cual, hoy es una pésima idea... que asco) y llegar a la plaza González Arratia. Obviamente durante el camino, los recuerdos y/o anécdotas se harían presentes, seguramente para ese entonces nuestro historial de situaciones curiosas hubiera sido nutrido (quizá no, pero seamos positivos).

Ya en la plaza González Arratia le hubiera sugerido ir a visitar el edificio del Anglo y ver como habían cambiado las cosas, como está a media cuadra supuse no sería problema. En la escuela la hubiera llevado a nuestro 1er salón y le comenzaría a describir el día en que la conocí... el lugar donde se sentaba, el lugar donde yo me la pasaba viéndola...

Entonces yo le entregaría mi libro, para que recordara lo que me escribió... verla sonreír (porque en serio, el mensaje era una estupidez ¬_¬) y justo en ese momento... yo comenzaría a escribir en el pizarrón la tan cursi pero obligada pregunta:  


Guld yu marri mi? <- Ésta es la parte simbólica y tiene que ver con el mensaje del libro.

Para entonces rayarla y escribirla correctamente:

Would you marry me?

Y... ya....lo sé... lo MÁS TETO Y ESTÚPIDO del universo. Ahora que lo pienso, ni siquiera es una buena forma de pedir matrimonio... que bueno que no lo hice.

Ni siquiera es una buena entrada... bah. 
  
   

De regresos, bloqueos y pangramas


  
En la linea del tiempo donde la humanidad pasa su existencia, ocurren eventos que marcan la vida de muchas personas. Estos hitos pueden ser por motivos de fechas, como un cambio de milenio, u originados por situaciones que se tornan influyentes en acontecimientos futuros, tales como la 2a guerra mundial, el nacimiento de la WWW, la creación de la leche con chocolate Hershey's y por supuesto... mi regreso a este blog.

Creo que exageré un poco, dejen lo cambio a:

Mi tan ansiado regreso a este amado blog.

Sí, ya está mejor.

Pero dejemos atrás la introducción con tintes realistas ególatras; que yo no haya venido por estos rumbos "bloguísticos" no se debe a un exceso de trabajo (que a veces lo hubo), tampoco a que me gané la lotería (si así fuera, no estaría escribiendo... nunca, ustedes saben... para no despertar envidia); no, mis queridos lectores...  fui víctima del "bloqueo de escritor", también conocido como... bueno… "bloqueo de escritor".

Yo siempre pensé que era un mito, una leyenda urbana, incluso me decía "eso nunca me pasará". Era obvio que estaba yo en un error gravísimo.

Algunos de ustedes, creo yo, han sido víctimas de este mal y francamente conocen lo frustrante que llega a ser el estar frente a la pantalla, libreta o post-it sin que las ideas comiencen a fluir del modo que nosotros deseamos.

Cierto, no es que dejemos de pensar... pero también el problema es que la mayoría de las veces, al menos en mi caso, lo que llega a mi cabeza no logra conectarse con esa parte de mi cerebro que articula frases y puede plasmarlas en un escrito como el que ustedes están leyendo actualmente.

Sin embargo, cuando logras pasar la etapa aplastante y llena de desconsuelo desgarrador  (perdón, exagero nuevamente y de modo muy barato); pues te das cuenta que escribir es un proceso que como todo en ésta vida, posee altas y bajas; es algo normal que eventualmente hace su aparición pero del mismo modo que llega, se retira para dar paso a nuevas creaciones.

Obviamente no esperas que lo primero que venga pues sea merecedor de un Nobel de literatura, pero le haces saber al mundo que  tu amargura se ha esfumado.

Uno de los factores que me ayudaron a salir del bloqueo fue recordar la magia de las propias palabras y que sumado a mis quejas contra Twitter, dieron origen a un reto el día martes pasado.

Me explico.

Todo comenzó en mi clase de "Database", di décimos extra a los primeros 3 alumnos que llevaran a mi mesa un pangrama (clic en la palabra para ver la definición y evitar mi esfuerzo de escribirla aquí, aunque prácticamente con esto que ya coloqué entre paréntesis, bien pude haberla explicado... irónico); en fin, pensé que sería divertido jugar con pangramas en Twitter dada la limitante a 140 caracteres y la dificultad de usar las letras "x", "w", "k" y "ñ". La regla tácita fue no usar hashtags, me cagan los hashtags (sobre todo los pendejos) porque restan espacio vital de escritura a un ejercicio como éste.

Algunos de mis seguidores formaron parte del juego, eso me hizo bastante feliz, me demuestra que todavía hay gente inteligente en este mundo y que gusta de los retos.
Nota: no estoy diciendo que los que no participaron sean estúpidos, no todos tenían tiempo de jugar aunque estoy seguro que un par de personas hubieran aportado excelentes pangramas.

Quizá el siguiente martes o algún otro día se me ocurra iniciar un juego similar, probablemente con abecegramas, palíndromos o anagramas... nuestro idioma es una belleza y hay que conocerlo, jugar para aprender más.
Obvio, si alguno de ustedes se les ocurre algo similar, me gustaría que lo compartieran. Twitter seguirá teniendo gente pendeja, pero algunos cuantos podemos crear contenido inteligente.

Cambiando de tema, les comento que nuevamente participaré en otra obra de teatro que se titula “La condesa de Hong Kong” (escrita por Charles Chaplin), apenas hace unos días tuvimos la 1ª lectura del guión y comenzaremos ensayos en los siguientes días. Esperamos estrenarla en agosto.

Sinceramente me emociona mucho, ésta obra fue la última en la que estuve antes de graduarme y el personaje que hice, Harvey Crothers, ha sido de mis favoritos. Me acostumbré mucho y obviamente, me divertía de lo lindo. Espero que algunos de ustedes puedan asistir, los demás sé que por distancias les resultará cuasi imposible pero su apoyo y buena vibra será reconfortante.

Para finalizar diré que estoy jugando de nuevo la trilogía de “Prince of Persia”, la saga de las arenas del tiempo. Me fascina mucho el juego y obviamente mañana espero ir a ver la película. Sé que la historia está distinta porque es adaptación, pero confío en que Jordan Mechner (quien es el creador del juego original) haga un buen trabajo. Supongo que escribiré mi reseña u opinión… aunque probablemente la hueva me gane y me dedique a redactar otra cosa.

Espero me hayan extrañado, yo sí (o sea... me extrañé… y a ustedes también ¡ja!).


           

Hace 7 años y contando...



¡Puta madre! Ya había escrito y se me borró.

Prometí que los 20 de diciembre (ya sé que ya es 21 pero mientras escribía era 20) serían los días más normales del mundo, días cualquiera sin la relevancia que antes les daba. Fue una promesa de mí para mí... así que ¡carajo! Yo la puedo romper cuando quiera. Hoy lo haré.

Han pasado 7 años ya desde aquél día en que te encontré y comenzó la historia. Una historia que ha marcado mi vida y forjado muchas características de la misma. Una época de mi vida en la que aprendí cuanto puedo amar y odiar a una persona.
Gracias a ti existe "el factor M", gracias a ti los números 13 y 47 cobraron un valor diferente; fue gracias a ti que aprendí que no debo planear tanto las cosas. 

Sin embargo, no tengo ganas de verte... no porque aún provoques un ligero escalofrío sino porque simplemente no hay necesidad, todo se ha dicho ya; siempre te digo lo mismo sobre lo importante que fuiste para mi vida y lo agradecido que estoy por el aprendizaje.

Sé que en este momento estás lejos, lo vi en tu perfil (malditas redes sociales). No he eliminado el contacto porque aún me resisto el borrarte, sería como negarte y francamente no puedo hacer eso.
Por patético que suene, me he resignado a no tener una pareja sentimental a mi lado, ergo... no creo que alguien se ponga celosa por todo esto que estoy escribiendo.

¿Te amo? Sí, como amo a muchos de mis amigos... y creo que es más gratitud que amor.

Es muy probable que el año entrante escriba algo, quizá no... pero ten por seguro mi estimada MGSL, que siempre me acordaré de aquél 20 de Diciembre de 2002.


De promesas, graduaciones y descubrimientos

Finalmente después de unos días de haber cambiado la plantilla y distribución de elementos en mi blog, he podido recibir un poco de tiempo para escribir algunos asuntos que han estado rondando por mi cabeza.

Primero, la graduación de mi amiga real (clic aquí) a la cual amo; me siento muy orgulloso y estoy seguro que, a partir de este gran e importante paso ella será capaz de afrontar los retos que se le presenten. Hace varios meses prometí hacer un post con una felicitación para ella (¿no me crees?, pica aquí y lee las letras pequeñas)... y yo no hago promesas que no pueda cumplir.


Sin embargo, no puedo verme egoísta o desinteresado porque también otra persona especial se ha graduado hace una semana; la pequeña Ivonne, que no sólo la conozco desde hace años y es una dedicada actriz de teatro, sino que también es una colega en el ámbito computacional. A ella le deseo también mucho éxito, yo sé que lo que se proponga lo logrará.


Segundo, debo decir que hace un par de días fui una persona muy directa con respecto a lo que pensaba/sentía... quizá fue el hecho de que no quería que 2009 termine con pendientes emocionales (por experiencia sé que no es bueno); independientemente de lo anterior, mi chaqueta mental ha disminuido en intensidad. Creo que ya no soy una persona que espera resultados post confesiones, más bien sólo quiero mi cabeza en paz; debo confesar que siempre concibo y me preparo para desenlaces negativos... me resigno y digo "ni pedo, aquí no pasó nada" (claro está que siempre viene un toque de depresión que hay que saber controlar, autodestruirse es un arte... como la canción de NIN).

Tercero, mi uso de Twitter ha aumentado y recientemente como que la "magia" o "emoción" se han ido. No puedo decir que no he tenido acceso a otras personas y que algunas de sus ideas aleatorias son curiosas e interesantes, pero nunca Twitter podrá ofrecerme la satisfacción que mi blog me da... tendré pocos lectores sí, pero para mí valen más que 1,000 followers. Además, mi blog refleja mucho más quien soy en comparación con todo el vómito de ideas aleatorias que yo pudiese dejar en Twitter.

Nota: No es mi intención hacer una discusión Blog vs Twitter (que hueva, la neta), ya sé que son cosas distintas (tanto tecnológica como socialmente hablando); así que no chinguen.

Finalmente, el semestre terminó y disfruté la docencia. Quiero seguir.
También, descubrí que quiero una novia gamer... que de preferencia le gusten los FPS; pero bueno, no se puede tener todo en esta vida ¿o sí?

¡Ah!, siempre hay que decirlo: queridos lectores seguidores de este blog, los aprecio... ¡ustedes rulean!

Título chaqueto para entrada chaqueta

Regularmente cuando pasan cosas en mi vida que bien pudieran ser producto de la casualidad, mi cabeza no para de ejecutar chaquetas mentales con una mezcla de pensamientos, recuerdos, teorías de la conspiración y una que otra estupidez con tintes de pendejada.

Por ejemplo, mi "drama barato" apareció por casualidad un día después de haber escrito la entrada previa a la que estás leyendo actualmente, ¿conspiración divina? ¿juegos chaquetos del hado? ¿deus ex machina para resolver un misterio de mi vida?  La verdad no lo sé, pero sí me sacó de onda. Esa noche mi cabeza comenzó a extraer de quien sabe donde una bola de recuerdos, desenredando uno por uno, fechas, situaciones, frases, miradas... todo.

Afortunadamente no todo lo que me acontece debe tener finales positi-negativos (o sea, intermedios... porque con ella no se sabe bien),  platicar con gente que se encuentra en estados de ánimo difíciles de manejar es algo que suelo llevar bien y pues también genera mucha chaqueta mental, porque obviamente al ser pilar de apoyo tengo que ordenar mis ideas para no decir alguna estupidez y que finalmente sea un buen resultado.

Finalmente otros de los sucesos que ya se están haciendo costumbre son los reencuentros, eso de cuando estás en la pendeja y de la nada aparece alguna persona que desde hace un putachinguero de tiempo no veías (nótese la unidad de tiempo, o sea... es mucho). Dependiendo del tipo de persona pues ya te pones a analizar si te caía bien, mal, lo que ha cambiado y como serán las cosas si decides reanudar contacto...  

Mis últimos reencuentros han sido agradables, pero son el único tipo de situaciones que generan doble chaqueta mental:

1.- Aquella generada por el reencuentro per se

2.- La de "malditaseaporquetodoslosreencuentrosmerecuerdanesediaquelavolvíaver"

Supongo que así es la vida... a veces trae cosas tan curiosas.


Xenomorph out! (hace un chingo que no ponía eso)

De buenas y lógicas acciones

Hola mis queridos lectores y mi estimadísima "Lair", lamento el abandono pero esto de planear las clases y preparar documentación para proyectos no es una buena combinación, termino muerto.

Pero hoy me he dado unos minutos para retomar este espacio y no podía ser en mejor día, obviamente 13; si lo recuerdan, ese número es mi favorito y de algún modo marca mi vida. No es que sea supersticioso o mamadas así por el estilo, simplemente me agrada y ya (demasiadas coincidencias).

Resulta que hoy devolví una cartera cuyo descuidado dueño había olvidado en el camión, yo la encontré el jueves por la noche y no la devolví antes porque la neta no tuve tiempo... aunque la conciencia me punzaba; finalmente en un pequeño espacio en mi ocupada agenda (que mamón se ve eso) pude llegar a la dirección que marcaba la credencial de elector del susodicho.

No estaba en casa.

Después de verificar el domicilio, dejé mi tarjeta y un recado con el vigilante para que avisara y ya pudieran llamarme cuando el tipo regresara.

Un rato después yo estaba ya en mi hogar cuando sonó mi celular, supuse que era el dueño y después de unos minutos de conversación acordamos la entrega de la desolada cartera (sí, tenía una expresión triste).

Cuando le regresé su cartera (íntegra, obviamente) la primera reacción del tipo (después de agradecerme) fue ofrecerme dinero en recompensa... yo le dije "No, no lo voy a aceptar... era mi obligación moral devolverte lo que te pertenece". Él insistió pero finalmente después de mi negativa volvió a dar las gracias y se fue contento.

Ahora me pregunto ¿qué acaso ya estamos tan acostumbrados como sociedad a que si regresamos algo extraviado, debe haber recompensa? La verdad el ofrecimiento de dinero siempre es tentador pero ¿no se puede entregar algo y ya?. Considero que es algo difícil en estos tiempos de crisis, ¿ustedes hubieran aceptado? (Y conste que no he mencionado la cantidad, eso es secreto).

En fin, para mí fue algo lógico lo que hice y me siento bien.

Esos "maravillosos" recuerdos

Ok, ya por fin encontré tiempo para escribir otra historia...

Para mí era un día muy normal, lógicamente yo tenía que pensar así después de las leves tormentas que en días anteriores me acosaban, pero el clásico y cuasi cursi "es un nuevo amanecer" tenía que hacerse presente.

Obviamente yo esperaba a que la noche llegara, mis planes de salir a divertirme no se habían estropeado y definitivamente yo merecía relajarme un rato, charlar con los amigos, simplemente pasarla bien; finalmente llegué al lugar acordado y no cabía duda que iba a ser una agradable velada.

Error, fue una velada exquisita. Llegaste después de un rato,  quedé estupefacto ante tu presencia; después de las presentaciones comencé a descubrir más sobre ti, supe lo que habías hecho y sobre todo... tus planes a futuro.

Me costaba trabajo hilar las ideas y escuchar lo que decías, tu rostro simplemente me cautivaba... no podía dejar de mirarte; comprendí en ese instante que es cierto cuando la gente dice que "no hay mal que por bien no venga", todos mis malos recuerdos se esfumaron esa noche, bastaron unos minutos contigo para sentirme infinita y estúpidamente feliz.

Claro que eso no duró mucho, no todo siempre es perfecto, el escuchar tus planes futuros... tu emoción de seguir un determinado camino simplemente me hizo sentir miserable porque sabía que yo nunca sería parte de ese plan, al menos no por el momento. Definitivamente la vida había jugado de manera truculenta, mira que cruzar nuestros caminos pero al mismo tiempo separándolos... mientras pensaba esto, tú te despedías y yo sabía que no podía ni debía detenerte.

Esa noche fue una enseñanza o un recordatorio, aún no lo defino bien... y es que ahora tengo en mi cabeza ese bonito recuerdo que me ayudará a bloquear otros donde la nostalgia toma el papel protagónico, junto con esa maravillosa persona que tanto impacto ha tenido en mí. Definitivamente otra vez la "M" cobra significado...

Creo que terminó siendo más una proyección personal que una verdadera historia... aunque creo que algunos se sentirán identificados y sólo es cuestión de cambiar la letra M por la que más les agrade (mmm... no),  juro que no la tenía pensada así... maldito Agosto, maldito 21 de Agosto.


No me fue tan mal...

Esta es una de esas entradas que deberían de dar coraje pero también muestran lo importante que es conservar la calma y el humor, no importando la situación en la que te encuentres.

Estoy muy tranquilo la verdad, supongo que eventualmente me pasaría (aunque no quiero ser cliente) y pues con la pinche crisis algunas personas se ven en la necesidad de ejecutar esa acción tan mundialmente conocida como asaltar.

Así es mis estimados, su servidor fue víctima de un atraco. No se preocupen lectoras sensuales, mi persona se encuentra en perfecto estado; es importante que en situaciones así uno conserve la calma, sobre todo cuando es superado en número. Lo crucial es que los sujetos en cuestión hagan su "trabajo" para que después del acontecimiento agradezcas a Dios (a.k.a. Masterchief) que podrás respirar un día más.

Lo interesante y gracioso (para mí) es que creo que una vez que esos tipos encontraran un lugar para saborear su botín... se darían cuenta de lo siguiente:

- Tienen un celular cuyo auricular no funciona, esa chingadera valió madres y yo utilizaba el altavoz. Aparte es Unefon... lo más barato y pinche en cuanto a telefonía celular se refiere (por cierto, si tienen mi número de teléfono... ignoren las llamadas, gracias). Además tenía planeado cambiar de celular y mi duda más grande era ¿qué carajos voy a hacer con este equipo cuya batería le dura una mierda?

- Mi cartera contenía 100 pesos... eran 4 personas y venían en carro ¿25 pesos cada uno? ... gastaron más en la puta gasolina. También habían 2 tarjetas que reporté inmediatamente, mi dinero electrónico está a salvo. Adicionalmente mis identificaciones... no importa, me había salido mal la firma de la credencial de elector y la licencia está por expirar; aunque me caga que ahora no podré rentar en el blockbuster (mmm... creo que tengo adeudo).

- Mi reproductor de MP3 Creative, no ser un seguidor de iPod tiene sus ventajas, esa madrecita sólo es de 1Gb y recientemente le chingué la tapa de la pila... espero que por lo menos se dignen a escuchar la música que traía porque información ultra valiosa no tiene.

Y ya... yo llegué a mi casa sano y salvo. Espero que algún día este país cambie para bien, quizá pido demasiado, pero la justicia siempre llega... tarde o temprano, humana o divina.