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De Neil, aprendizajes y lágrimas



Hace algunas semanas Neil Gaiman (www.neilgaiman.com) le contestó vía Twitter a una de sus seguidoras que preguntaba "¿Cómo lidiar con el bloqueo de escritor?", Neil sólo comentó: "Escribe, escribe lo que sea".

Escribir lo que sea que venga a tu mente aunque al principio no tenga mucho sentido, escribir para que la mente se libere de esa pequeña opresión que tú mismo le has creado al creer que se te han agotado las ideas sabiendo que la imaginación no tiene límites.

El resultado al principio no puede ser lo esperado, quizá tome un par de días, semanas o incluso meses... pero seguir intentando para seguir aprendiendo. La vida está llena de muchos aprendizajes, otorgados por experiencias en solitario o con la compañía de otras personas; hay veces que te das cuenta de que aprendiste ya pasado un tiempo de la experiencia y en otras ocasiones, aprendes al instante, como cuando sabes que no debes meter las manos al fuego de nuevo después de recién sufrir una quemadura.

Hay veces que aprendes de la vida y relaciones cuando te rompen el corazón... hay veces en que tú eres el que lo rompe. En ambos casos, se siente muy culero.

Existen ocasiones en las que ejecutas una acción que pudiera resultar muy dolorosa pero sabes que si lo pospones el resultado sería peor; no hay un pinche manual de relaciones humanas... a todos nos toca aprender con putazos y esperar a que el tiempo nos ayude a levantarnos, a aprender, a seguir viviendo.

Hoy escribo para soltar algo dentro de mi cabeza.
Hoy escribo porque me falta mucho por aprender.

Hoy escribo y lloro, así nada más.


La mesa chueca


Mi mesa está chueca.

Es una mesa portátil para día de campo que está chueca; quisiera que fuera una mesa normal para día de campo, como las que uno ve en... ¿dónde las venden? Bueno, no importa. El caso es que está chueca.

Pero prefiero que esté chueca a que esté rota, y hace unas semanas yo la reparé. Fue mi gran logro.

Me gusta reparar cosas o al menos creo que tengo la paciencia necesaria para tomar un par de herramientas y arreglar desperfectos. Uno de mis sueños es tener una cochera o un almacén lleno de herramientas, como Clint Eastwoood en "Gran Torino".

Verga, creo que esta es la entrada más horrible del mundo. Aunque seguramente si yo fuera un autor famoso, el análisis de mis obras indicaría que la mesa chueca es un símbolo que refleja mi vida, su estructura general... de como estéticamente padezco un desperfecto pero que sigo siendo funcional.

La incertidumbre del lugar para adquirir una mesa de día de campo indica la pérdida de rumbo, de ubicación en esta materialista sociedad en lo que lo simple no es valorado y se encuentra bajo capas de objetos mundanos.

La reparación es el aprendizaje, la idea de que no importan los obstáculos que obstruyen el correcto flujo de mi vida; siempre hay una perqueña ayuda externa cuya intención es ayudar a no caer,  a no ser desechado porque siempre hay que exprimir hasta la última gota de esfuerzo.

Sí, probablemente eso pensarían si yo fuera un famoso escritor.

Aunque siempre habrá alguien que proponga "solo describía una puta mesa chueca, no mamen".

Es una posibilidad.