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De Neil, aprendizajes y lágrimas



Hace algunas semanas Neil Gaiman (www.neilgaiman.com) le contestó vía Twitter a una de sus seguidoras que preguntaba "¿Cómo lidiar con el bloqueo de escritor?", Neil sólo comentó: "Escribe, escribe lo que sea".

Escribir lo que sea que venga a tu mente aunque al principio no tenga mucho sentido, escribir para que la mente se libere de esa pequeña opresión que tú mismo le has creado al creer que se te han agotado las ideas sabiendo que la imaginación no tiene límites.

El resultado al principio no puede ser lo esperado, quizá tome un par de días, semanas o incluso meses... pero seguir intentando para seguir aprendiendo. La vida está llena de muchos aprendizajes, otorgados por experiencias en solitario o con la compañía de otras personas; hay veces que te das cuenta de que aprendiste ya pasado un tiempo de la experiencia y en otras ocasiones, aprendes al instante, como cuando sabes que no debes meter las manos al fuego de nuevo después de recién sufrir una quemadura.

Hay veces que aprendes de la vida y relaciones cuando te rompen el corazón... hay veces en que tú eres el que lo rompe. En ambos casos, se siente muy culero.

Existen ocasiones en las que ejecutas una acción que pudiera resultar muy dolorosa pero sabes que si lo pospones el resultado sería peor; no hay un pinche manual de relaciones humanas... a todos nos toca aprender con putazos y esperar a que el tiempo nos ayude a levantarnos, a aprender, a seguir viviendo.

Hoy escribo para soltar algo dentro de mi cabeza.
Hoy escribo porque me falta mucho por aprender.

Hoy escribo y lloro, así nada más.


De cambios en la vida...


Una casa y una llave (duh!)
En el 2006 (uno de los mejores años de mi vida, hasta ahora), estuve viviendo solo en Suecia exactamente un mes (Junio). La experiencia fue enriquecedora: preparar mi comida, lavar mi ropa, limpiar mi desorden, organizar mis gastos... era emocionante y extraño. Por supuesto que tuve mis equivocaciones (encogí 2 pijamas y tiré pasta mal hecha), pero creo que esos días me adapté muy bien y me quedé con ganas de repetirlo.

Hoy no estoy en Suecia (espero que eso cambie algún día) pero sí vivo solo. Bueno, no "solo" ya que comparto vivienda con un primo pero estoy "alejado del nido".
El cambio ocurrió debido al trabajo; el DF me recibió con nuevas responsabilidades este año y decidí que viajar diario desde Toluca hasta la capital del país era pesado, que me quitaba tiempo y que lo mejor era mudarme.

Ha sido interesante, antes llegaba a mi casa en Toluca y no me preocupaba de comida, ropa planchada y gastos. Ahora esas actividades forman parte de mi rutina diaria; las hago con gusto, no lo duden, creo que es parte de una etapa de mi vida en la que puedo experimentar esa sensación de independencia que a todos nos hace falta. Sinceramente quiero a mi familia, pero creo que siempre hay un límite en el cual debes salir y vivir el mundo; mis padres están de acuerdo, su apoyo es incondicional y eso lo agradezco muchísimo.

Si me preguntaran mis planes a futuro, en este momento son inciertos. No porque sea un huevón desinteresado en lo que haré dentro de algunos años, pero quiero saborear lo que estoy viviendo, hacerlo parte de mí y reestructurar ideas. En términos simples, disfrutar el momento. Por ahora, que venga lo que tenga que venir.

Escribo desde mi mesa chueca... en una sala casi vacía... dentro de un departamento cuasi amueblado.

Pero me gusta.




Gotas e ilusiones.

 
Me gusta tu nombre, realmente no es muy común o al menos yo me he convencido de eso. Ojalá fueras tú la única persona que lo posee, representaría lo especial que eres. Regularmente no me esmero en confesar mis sentimientos hacia alguien, pero es obvio que vale la pena correr un poco el riesgo.

Pensarás que me invade la locura o que estoy jugando contigo, ninguna de esas afirmaciones resulta verdadera; debes de creer que todo esto es real, ignoro la razón, sólo sé que simplemente sucedió.

Intento acercarme a ti con cautela, aunque admito que la prisa recorre mis venas, la emoción es enorme, inmensurable; lo menos que quiero es que te asustes, que resulte en un encuentro desastroso y te esfumes como otras personas lo han hecho.

Poco a poco voy extendiendo mi mano con la intención de encontrar la tuya, yo se que si la aceptas puede ser por cortesía más no correspondencia; no te preocupes, prefiero vivir el momento a quedarme sentado observando como la incertidumbre se alimenta de mí.
Sin embargo lo que más me gusta es tu mirada, es un misterio para mí pero al mismo tiempo tan fascinante; simplemente no puedo evitar el poder contemplar tus ojos, están llenos de vida y energía; me hipnotizas.

Permite que te abrace, rodear tu cuerpo y sentir por un instante que el mundo pierde sentido si no estamos juntos. Yo sé que es prematuro, que incluso es tonto de mi parte, pero te pido de favor esta fracción de tiempo para poder sentirme vivo.

Cierto, decir lo anterior suena egoísta... ojalá pudieras estar dentro de mí para poder comprender lo que está ardiendo en mi pecho. Pero ya, la sensación y el sentimiento es mío... el destino, ¡no!, tú decidirás si será compartido.

Dejaré de hablar ya, te invito a sentarnos a contemplar ésta tarde lluviosa que nos ha atrapado y que hace evidente el hecho de que me he enamorado de ti, de una ilusión.