Pasa en días nublados...

 
La prueba de que me conoces muy poco es cuando preguntas el cómo es que te he tomado cariño tan pronto, piensas que es una locura o incluso algo que no debiera ser. Sin embargo, a diferencia de otras personas, yo veo el amor de distinto modo... único y sin mayor complicación. Me ha tomado poco tiempo descubrir lo obvio, la genialidad en tu persona y aquellas cualidades que te hacen un excelente ser humano, al menos para mí.

Tenemos vidas distintas, perspectivas diferentes de la vida y las relaciones... si te digo que te quiero es porque lo siento, si te digo que te extraño es porque no puedo guardar más la sensación, si escuchas de mis labios lo mucho que deseo estar contigo, no dudes por favor.

Creo que todavía quedan algunas conversaciones y experiencias por vivir, me alegro que nuestros caminos se hayan cruzado aunque no sepamos el destino de cada uno. No espero un resultado demasiado positivo, pero eso es cosa muy mía... o de los dos, queremos cosas simples pero nuestra naturaleza quiere hacerlas complicadas.

Pienso mucho en ti, demasiado; sé que no te pasa igual, es probable que nunca lo sea. No te preocupes, ya me he acostumbrado.

 
 

Ideas, pasado y estadística.

-Tengo una magnífica idea.
-Tus ideas siempre distan de serlo, en realidad muchas de tus ocurrencias son pésimas y sólo te han metido en problemas.
-Gracias por el apoyo... Pero no importa, tengo fe en que ahora voy por el camino correcto.
-Déjame adivinar, te vas de viaje... te vas a...
-Sí, debo hacerlo.
-Lo sabía, una terrible idea. Te puedo ahorrar el chiste y decirte el resultado final...
-No hay manera que lo sepas, no eres vidente y cada persona es distinta.
-Sí, pero siempre hay un mismo factor en cada situación que has vivido: TÚ.
-Eres el perfecto ejemplo de negatividad y destrucción de ilusiones.
-Eso, o simplemente no me dejo llevar por las emociones, soy mucho más realista. La estadística la conoces...

Cierto, alter ego, casi siempre tienes razón. CASI SIEMPRE.
Published with Blogger-droid v1.5.8

Mi carta...

 
Querido blog, perdóname.

Perdón por el gran abandono en el que te he tenido, sé que siempre vengo con la promesa de regresar y plasmar mis pensamientos en ti más seguido, pero ya has notado que resulta ser una tremenda y horrible mentira.
Puedo decir que estoy pensando en una historia, quizá no sea muy alejado de la realidad pero ya me conoces, odio estar publicando relatos tan seguido... debo dejar a mis lectores con la incertidumbre de ¿qué putas escribirá la siguiente vez?

Me gustaría compartir una anécdota graciosa, sin embargo mi vida no resulta ser tan llena de situaciones poco ortodoxas... podría inventarlas pero la conciencia me punzaría cada noche; quizá me pedirás que al menos venga a depositar un pequeño fragmento de alguna noticia, ambos sabemos que no estás hecho para tal atrocidad; Tú fuiste concebido para reflejar la parte humana de mi ser, hasta ahora has cumplido el propósito. Publicar una noticia sería darle importancia al mundo, pero el mundo puede esperar.

Eres también mi depósito de quejas acerca de conciertos o la euforia provocada por los mismos, últimamente no ha habido alguno al que yo haya asistido... pronto vendrá Emilie Autumn, tendrás que esperar entonces.

¿Cómo solucionar querido blog el problema que hoy nos envuelve? ¿Sabes que ya es agosto? ¿Sabes que se acerca el día 21? No, no pienso hacer más mención que la que ya evidentemente he realizado... no lo merece y francamente sería una pérdida de tiempo, un gasto de palabras. Además, seguramente sería una típica historia llena de melancolía que pocos entenderán y sobre todo, ella no leerá.

No te puedo escribir acerca del amor porque no estoy enamorado, quizá emocionado por alguien pero no la mencionaré, es una situación que debe quedarse dentro de mí. Sí, es miedo que la persona involucrada se llegue a dar cuenta... miedo y REALIDAD.

¿Quieres que te platique de mis planes? Son pocos y algo privados, no quiero cometer algunos errores del pasado, ésta vez debe ser seguro. La confirmación.

Puede parecer que entonces no hay mucho que yo pueda hacer por aquí, pero estoy encontrando más tiempo para leer, despertar mi imaginación de ese letargo en el que se encuentra. Sí, son los momentos cuando deseo ser aquél mocoso púber que traía en su cabeza las aventuras fuera de éste mundo, dragones y batallas épicas cuyo final era recompensado con... frustraciones y diálogos razón vs. emoción.

Aunque no lo creas, estimada "Lair", te tengo una sorpresa que espero justifique todo lo malo que ha pasado entre nosotros durante mi ausencia... ¿recuerdas los números capicúa? Adivina, ésta carta es tu entrada número 101.


Gracias querido blog, en serio... volveré pronto.
 

Odioso Reporte


   
Mi segundo intento de entrada en menos de 3 horas, la anterior la borré porque simplemente carecía de los elementos necesarios que le darían el valor y completo significado.

Odio el sol. Es algo que corroboré los últimos días que pasé mis vacaciones en Los Cabos (por eso mi ausencia, si algunos la notaron); en esa zona de nuestro país parece que los días nublados no existen... no es que tenga una preferencia por los mismos (aunque últimamente les he tomado más gusto), pero no mamen, todo el puto día con sol y un calor horrendo.Yo sé que el llamado "astro rey" es vital para que ciertas mamadas en nuestro planeta se den (a.k.a. fotosíntesis, el proceso clave de nuestra existencia ¬_¬), pero por un rato está bien. No tengo piel sensible, simplemente yo no soy una planta.

Odio mi teléfono Motorola Q9. Lo mandé a garantía porque ya no funcionaba. Es todo lo que diré al respecto.

Odio no haber visto manta rayas en mi viaje.

Odio tus sucias botas combate y odio no poder odiarte...no, eso es de una película. Cambio de tema.


La verdad es que estoy feliz de regresar, no les contaré anécdotas porque no he traído alguna conmigo.

Técnicamente ésta entrada es para reportarme. Creo que tampoco tenía los elementos necesarios.

Prometo más calidad para la próxima. (Ajá).
 

Gotas e ilusiones.

 
Me gusta tu nombre, realmente no es muy común o al menos yo me he convencido de eso. Ojalá fueras tú la única persona que lo posee, representaría lo especial que eres. Regularmente no me esmero en confesar mis sentimientos hacia alguien, pero es obvio que vale la pena correr un poco el riesgo.

Pensarás que me invade la locura o que estoy jugando contigo, ninguna de esas afirmaciones resulta verdadera; debes de creer que todo esto es real, ignoro la razón, sólo sé que simplemente sucedió.

Intento acercarme a ti con cautela, aunque admito que la prisa recorre mis venas, la emoción es enorme, inmensurable; lo menos que quiero es que te asustes, que resulte en un encuentro desastroso y te esfumes como otras personas lo han hecho.

Poco a poco voy extendiendo mi mano con la intención de encontrar la tuya, yo se que si la aceptas puede ser por cortesía más no correspondencia; no te preocupes, prefiero vivir el momento a quedarme sentado observando como la incertidumbre se alimenta de mí.
Sin embargo lo que más me gusta es tu mirada, es un misterio para mí pero al mismo tiempo tan fascinante; simplemente no puedo evitar el poder contemplar tus ojos, están llenos de vida y energía; me hipnotizas.

Permite que te abrace, rodear tu cuerpo y sentir por un instante que el mundo pierde sentido si no estamos juntos. Yo sé que es prematuro, que incluso es tonto de mi parte, pero te pido de favor esta fracción de tiempo para poder sentirme vivo.

Cierto, decir lo anterior suena egoísta... ojalá pudieras estar dentro de mí para poder comprender lo que está ardiendo en mi pecho. Pero ya, la sensación y el sentimiento es mío... el destino, ¡no!, tú decidirás si será compartido.

Dejaré de hablar ya, te invito a sentarnos a contemplar ésta tarde lluviosa que nos ha atrapado y que hace evidente el hecho de que me he enamorado de ti, de una ilusión.
 
 

Algo común.



Ahí estaban ellos, pendientes el uno del otro, como leyéndose el pensamiento. Parecía como si en aquél instante el mundo no importase, que simplemente existían esos dos seres y nada más.



La casualidad los unió, ninguno recordaba si realmente fueron gustos afines o los conocidos mutuos; quizá un poco de ambos. Lo que sí tenían presente es que ese cruce de caminos hace algunos años fue algo que había cambiado sus vidas, se llegaron a conocer hasta el punto donde dicho verbo, cuando se aplica a personas, deja ver su ineficacia; sin embargo, era suficiente.



Es cierto que a veces tenían sus diferencias, provocados por desplantes en la misma idiosincrasia que los identificaba ante los demás; curiosamente compartían rasgos similares en tonalidades distintas. Ambos eran víctimas de un pequeño déficit de atención, dispersión mental y pensamientos que sólo ellos entendían individualmente. Un par de extraños para la sociedad “normal”.


Quizá lo más importante que tenían en común era su pasado, rara vez hablaban del mismo, sobre todo cuando el tema principal era el amor. Personas que las marcaron, que dejaron aprendizajes en forma de cicatrices emocionales. A veces las recordaban, otras tantas las odiaban, pero nunca las negaban.


A pesar de las similitudes y diferencias, se querían el uno al otro. Se amaban pero era claro entre los dos que simplemente eran amigos. ¿Por qué complicar las cosas? ¿Por qué destruir lo que está bien? – Preguntas que sólo rondaban en  la mente de los dos, sin llegar a sus bocas, preguntas que los acosaban de vez en vez, provocadas por una cuestión inicial… ¿qué pasaría sí?
¡Idioteces!, con eso terminaba el pequeño lapso de incertidumbre y suposición; aunque lo anterior también a veces venía acompañado con salidas ocasionales con terceros, cada quien decía tomar su camino y olvidar por un momento que el otro existía. Soluciones simples pero temporalmente efectivas; la imperfección radicaba en el simple hecho de que siempre se volvían a ver.


Ya lo he mencionado, eran amigos, unidos por aspectos comunes y con aceptación de los que eran contrarios. Ellos lo ignoraban, pero compartían el mismo miedo cuyo rostro era la incertidumbre.
Cuando se miraban a los ojos directamente, sus cuerpos vibraban, las manos temblaban y sus labios sufrían con la búsqueda exhaustiva de palabras que cambiarían la situación; eran instantes de infinita tensión que poco a poco se diluían en el tiempo.


Cobardes recurrían, con pensamiento o acciones, a aquellas personas del pasado; llamadas, mensajes o la simple contemplación de fotografías se convertían en actividades de rutina, aunque ninguno de los dos iba a admitirlo. 


Cada cierto tiempo se veían para tomar un café, compartir risas y echar de menos los viejos tiempos; sus actividades del diario hacían que su convivencia se viera limitada a un par de días al mes. El momento terminaba con un roce de manos y un cruce de miradas con tintes de eternidad.


Hoy es un día de ésos.


Ahí estaban ellos, pendientes el uno del otro, como leyéndose el pensamiento. Parecía como si en aquél instante el mundo no importase, que simplemente existían esos dos seres y nada más.


Pero hoy, ninguno iba a tener el valor de decir lo que realmente sentía.


Otra vez será. Ambos lo piensan así. Definitivamente, coinciden en eso.



   

Mantarrayas y explosiones



¡Dios! Ya van a ser 3 semanas sin que yo le haya puesto una pizca de atención al blog. Tal parece que cada vez que digo "prometo publicar más", mi cerebro se bloquea y se niega a generar ideas. Aunque luego el tiempo se convierte en un enemigo.

En realidad hoy no tengo un tema concreto, espero cumplir con lo que me venga a la mente. Por ejemplo, hoy comenté (sí, en Twitter ¬¬) que repentinamente me dieron muchísimas ganas de ver una mantarraya; ¿por qué?, no lo sé. Pero creo que es un pez muy interesante, bastante desconocido por el hombre y que pertenece a una orden de animales temidos por el ser humano, los Rajiformes, es decir, a las rayas (para más información, pregúntenle a Steve Irwin... oh...cierto... perdón).

Al igual que el Tiburón Ballena, la mantarraya es el más grande representante de una orden cuyo peligro es bien conocido. A los tiburones la gente siempre los asocia con ataques, a las rayas se les relaciona con... bueno, accidentes, porque no son agresivas; especialmente las mantarrayas, consumidoras de plancton y que carecen del tan temido aguijón. La foto que ilustra esta entrada muestra el tamaño de una mantarraya comparándolo con un buzo de nombre mmm... Pepe (la imagen es cortesía de Franco Banfi, vía Telegraph).

Cambiando de tema, el otro día encontré por casualidad en mi disco duro (¡ajá!), la película "Daybreakers" (conocida aquí en México como "La hermandad"... ¿qué putas con eso?); quizá una persona confió en utilizar mi computadora como un espacio seguro para respaldar su película. Obviamente, tuve que revisar el contenido del archivo para asegurarme de que estuviera íntegro y su dueño no me reclamara.

La película me gustó, no es que sea la mejor pero debido a que últimamente todos sabemos que el tema de los vampiros se ha visto corrupto por cierta autora copionahijadeputa* (que decidió que la piel de los vampiros echara diamantina al contacto con la luz solar... again, ¿qué putas con eso?) pues tener algo que conserve lo "estándar" es reconfortante. De hecho la primera escena es genial, una niña vampiro (que obviamente, no puede crecer ya), se suicida al amanecer... right, ¡explota!

*Recientemente me dijeron (y comprobé) que los libros de "Vampire Diaries" son más viejos que la saga "Crepúsculo", vaya originalidad de Meyer... pendeja. ¬¬

Hablando de explosiones ¿ya supieron acerca de la película que saldrá el 13 de Agosto?, "The Expendables". Yo ya sabía de la misma hace tiempo, pero hasta ahorita se me ocurrió que debía compartirles tan sagrado conocimiento (siguiendo la premisa de que estoy improvisando la entrada). Imaginen ustedes una película en cuyo elenco se encuentran: Sylvester Stallone, Jet Li, Jason Statham, Mickey Rourke, Sean Cold Steve Austin, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger (¡uff!, me tiemblan las manos sólo de ponerlos a todos en un mismo párrafo).

Fuck me.

¿Así o más increíblemente awesome?

¿La trama? No la sé, ¿acaso importa? ¡HABRÁ EXPLOSIONES CON LOS HÉROES DE ACCIÓN CLÁSICOS Y RECIENTES!; es una suerte que las pantallas no se rompan cuando Stallone, Willis y Schwarzenegger salen ¡JUNTOS!

El avance ya está en YouTube, píquenle aquí.

Que entrada más rara, comencé hablando sobre mantarrayas y terminé con películas, siendo "Toy Story 3" la más reciente por la cual he asistido al cine, y no comentaré sobre la misma porque tocó fibras sensibles en mi ser y... ejem... ¿qué van a pensar ustedes de mí?

Ya... terminé.