De mejoras


Ya el día está por terminar, muy bien.

Cada año voy mejorando, el tiempo cura todo pero el cabrón se pasa; es el único remedio y sale bastante caro.

Ni hablar.

Pinche agosto.

De Neil, aprendizajes y lágrimas



Hace algunas semanas Neil Gaiman (www.neilgaiman.com) le contestó vía Twitter a una de sus seguidoras que preguntaba "¿Cómo lidiar con el bloqueo de escritor?", Neil sólo comentó: "Escribe, escribe lo que sea".

Escribir lo que sea que venga a tu mente aunque al principio no tenga mucho sentido, escribir para que la mente se libere de esa pequeña opresión que tú mismo le has creado al creer que se te han agotado las ideas sabiendo que la imaginación no tiene límites.

El resultado al principio no puede ser lo esperado, quizá tome un par de días, semanas o incluso meses... pero seguir intentando para seguir aprendiendo. La vida está llena de muchos aprendizajes, otorgados por experiencias en solitario o con la compañía de otras personas; hay veces que te das cuenta de que aprendiste ya pasado un tiempo de la experiencia y en otras ocasiones, aprendes al instante, como cuando sabes que no debes meter las manos al fuego de nuevo después de recién sufrir una quemadura.

Hay veces que aprendes de la vida y relaciones cuando te rompen el corazón... hay veces en que tú eres el que lo rompe. En ambos casos, se siente muy culero.

Existen ocasiones en las que ejecutas una acción que pudiera resultar muy dolorosa pero sabes que si lo pospones el resultado sería peor; no hay un pinche manual de relaciones humanas... a todos nos toca aprender con putazos y esperar a que el tiempo nos ayude a levantarnos, a aprender, a seguir viviendo.

Hoy escribo para soltar algo dentro de mi cabeza.
Hoy escribo porque me falta mucho por aprender.

Hoy escribo y lloro, así nada más.


De microcuentos


Vaya, ya era tiempo de escribir.

Hace aproximadamente un mes se lanzó una convocatoria en Twitter para escribir un microcuento de 140 caracteres o menos.
La idea era sencilla, mandar tantos cuentos fueran posibles durante todo el mes de abril, los ganadores se darían a conocer el 18 de mayo; el premio principal eran 140 mil pesos. Estaba claro que el gusto por escribir era mi motivación principal.

Evidentemente no gané ya que esta entrada hubiera empezado con "¡pinches madres gané un puto concurso y ustedes no!", pero me gustaría compartirles los 13 microcuentos que escribí, para que queden de recuerdo. No están en orden de importancia, salvo los últimos 2 ya que son los que más trabajo me costó escribir. Espero que sean de su agrado.



  1. Despertó y miró su reloj. "Todavía queda tiempo", dijo. Esas fueron sus últimas palabras.
  2. La mujer se acercó al extraño "¿Tienes un cigarrillo?" - preguntó. "Muchos"- replicó el hombre, y continuó con su lectura.
  3. "¡Mientes!" - la cólera inundaba su voz. "¿Osas llamarme mentiroso?" - fue la réplica. Fue la última pelea entre hermanos.
  4. Omar llegó al lúgubre hotel, pidió una habitación y quedó profundamente dormido. Al despertar, su mano ya no estaba.
  5. "¡Hola señor Melville!" gritó el niño al hombre pensativo bajo el árbol. "¿Cuál es tu nombre muchacho?". "Me llamo Ismael".
  6. El amante empedernido esperaba bajo la lluvia, había olvidado su paraguas pero no sus ganas de gritar que la amaba.
  7. El detective estaba tras la última pista. "¡Este es el momento!" - gritó emocionado. El sospechoso lo escuchó y huyó.
  8. Mientras escuchaba las conversaciones ajenas, su café se enfrió. "Una tarde productiva para un escritor" - susurró y se fue a casa.
  9. Había 47 frascos en el estante, uno era el antídoto para el veneno que recorría sus venas y sólo tenía un minuto para probar.
  10. Los largos y demacrados dedos de la bruja recorrían el rostro de Elisa, ella sabía que debió hacerle caso a su madre.
  11. El payaso llevaba horas maquillándose, los gritos de los niños se escuchaban afuera. A pesar de las lágrimas, él tenía que salir.
  12. El jurado preguntó al autor "¿Cuántos caracteres, sin espacios, tiene tu cuento?". "Tiene ciento siete". Todos aplaudieron.
  13. Había una vez un cuento que tenía ciento seis caracteres (sin espacios), contaba su única coma y era feliz con su punto al final.
Y si tienen curiosidad, he aquí los cuentos de los ganadores (hubo 1 primer lugar y 2 segundos lugares, están en ese orden).
  • "En ese instante lo supo, finalmente se había convertido en su padre." - @mf_iga
  • "Nunca le dijo, cada noche mientras la besaba, que él sabía la verdad" - @yurixicastro
  • "El ingeniero había inventado el primer teléfono del mundo. De pronto, comenzó a sonar; estaban llamándolo." - @nahuelmalaquin
¿qué opinan? 

En mi muy humilde (y obviamente ardida opinión), están bien culeros. Ni hablar.

P.D. Espero que alguien haya entendido la referencia en el cuento 5.









Pre marzo


"that I would be good even if I did nothing
that I would be good even if I got the thumbs down"
Ay Alanis...

En fin, no vine aquí a chillar como nena. Cuando venía hacia mi casa en el autobús comencé a escuchar "That I would be good" de Alanis Morissette, al terminar de reproducirse supe que tenía que venir a escribir.

Se acerca marzo y mis 27 años de existencia. Han pasado muchas cosas,cambios y sorpresas de la vida. Oportunidades y malas rachas; creo que así se siente crecer realmente.

Ésta es una entrada corta... ¿realmente voy a estar bien?





De cambios en la vida...


Una casa y una llave (duh!)
En el 2006 (uno de los mejores años de mi vida, hasta ahora), estuve viviendo solo en Suecia exactamente un mes (Junio). La experiencia fue enriquecedora: preparar mi comida, lavar mi ropa, limpiar mi desorden, organizar mis gastos... era emocionante y extraño. Por supuesto que tuve mis equivocaciones (encogí 2 pijamas y tiré pasta mal hecha), pero creo que esos días me adapté muy bien y me quedé con ganas de repetirlo.

Hoy no estoy en Suecia (espero que eso cambie algún día) pero sí vivo solo. Bueno, no "solo" ya que comparto vivienda con un primo pero estoy "alejado del nido".
El cambio ocurrió debido al trabajo; el DF me recibió con nuevas responsabilidades este año y decidí que viajar diario desde Toluca hasta la capital del país era pesado, que me quitaba tiempo y que lo mejor era mudarme.

Ha sido interesante, antes llegaba a mi casa en Toluca y no me preocupaba de comida, ropa planchada y gastos. Ahora esas actividades forman parte de mi rutina diaria; las hago con gusto, no lo duden, creo que es parte de una etapa de mi vida en la que puedo experimentar esa sensación de independencia que a todos nos hace falta. Sinceramente quiero a mi familia, pero creo que siempre hay un límite en el cual debes salir y vivir el mundo; mis padres están de acuerdo, su apoyo es incondicional y eso lo agradezco muchísimo.

Si me preguntaran mis planes a futuro, en este momento son inciertos. No porque sea un huevón desinteresado en lo que haré dentro de algunos años, pero quiero saborear lo que estoy viviendo, hacerlo parte de mí y reestructurar ideas. En términos simples, disfrutar el momento. Por ahora, que venga lo que tenga que venir.

Escribo desde mi mesa chueca... en una sala casi vacía... dentro de un departamento cuasi amueblado.

Pero me gusta.




La mesa chueca


Mi mesa está chueca.

Es una mesa portátil para día de campo que está chueca; quisiera que fuera una mesa normal para día de campo, como las que uno ve en... ¿dónde las venden? Bueno, no importa. El caso es que está chueca.

Pero prefiero que esté chueca a que esté rota, y hace unas semanas yo la reparé. Fue mi gran logro.

Me gusta reparar cosas o al menos creo que tengo la paciencia necesaria para tomar un par de herramientas y arreglar desperfectos. Uno de mis sueños es tener una cochera o un almacén lleno de herramientas, como Clint Eastwoood en "Gran Torino".

Verga, creo que esta es la entrada más horrible del mundo. Aunque seguramente si yo fuera un autor famoso, el análisis de mis obras indicaría que la mesa chueca es un símbolo que refleja mi vida, su estructura general... de como estéticamente padezco un desperfecto pero que sigo siendo funcional.

La incertidumbre del lugar para adquirir una mesa de día de campo indica la pérdida de rumbo, de ubicación en esta materialista sociedad en lo que lo simple no es valorado y se encuentra bajo capas de objetos mundanos.

La reparación es el aprendizaje, la idea de que no importan los obstáculos que obstruyen el correcto flujo de mi vida; siempre hay una perqueña ayuda externa cuya intención es ayudar a no caer,  a no ser desechado porque siempre hay que exprimir hasta la última gota de esfuerzo.

Sí, probablemente eso pensarían si yo fuera un famoso escritor.

Aunque siempre habrá alguien que proponga "solo describía una puta mesa chueca, no mamen".

Es una posibilidad.




Ya tengo que regresar a escribir...

La razón de mi falta de visita a mi querido blog es desconocida... o quizás no tanto.

Puede resultar bastante obvia... o quizás no tanto.

No tenía algo para compartir... o quizás sí pero no quería hacerlo.

No tenía tiempo... o quizás sí pero lo utilizaba en divagar.

Como sea, no pondré la promesa "escribiré más".

Escribiré "cuando sea necesario para mí".

Hoy lo es.

Pero primero, un cambio de look. Me agradan las herramientas de personalización que trae Blogger.

Es un inicio.

Xenomorph out!