Tres de cuatro...

Perdón por el retraso, ustedes saben... semana santa y la hueva que trae consigo. Continuamos =]

--------

Al terminar de comer limpié mi boca con las sábanas de la cama -No es muy educado pero no me importa - pensé y acto seguido tomé el celular y el cuchillo del suelo. Debo confesar que ese último objeto me despertó gran curiosidad... era un chuchillo mediano, un poco más grande que una navaja, estaba en una funda de cuero cuyas correas asumí que se colocaban en el muslo. Me la puse en ese modo y tomé una posición erguida, por un momento me sentí la persona más imponente del mundo.

Al cruzar la puerta descubrí que el siguiente cuarto era en realidad un pequeño pasillo con una desgastada alfombra azul, al final se encontraban unas escaleras. Subí aquellos escalones con cautela y cuando llegué hasta arriba lo que encontré ante mis ojos me dejó atónito.

La casa de Julianne era hermosa como su dueña, finamente decorada y con pequeños detalles en cada rincón. Ya fueran figurillas de porcelana o cuadros con excéntricas pinturas el lugar era realmente acogedor, sin embargo había una cualidad del lugar que llamó mi atención mucho más que el resto de los elementos existentes: predominaba el color azul.

Pared, techo, arreglos... el azul era el color mandatorio en esa casa. Me recordaba la mirada de Julianne. 

-¿Qué esperas? - un grito desde afuera de la casa, ahora la voz era familiar.

- ¡Ya voy! - contesté y después murmuré - Esta chica es extremadamente rara.

Recorrí rápidamente el resto de la casa hasta que llegué a la puerta principal. Afuera se encontraba Julianne.

-Pensé que íbamos a quedarnos más tiempo, tú sabes... para conocernos- debo admitir que un tono pícaro fue evidente al decir lo anterior.

-Tiempo es algo que tenemos muy limitado. Debemos atraparlo mientras en este momento no está alerta. - Julianne se escuchaba fría y directa.

-¿Cómo se supone que vamos a encontrarlo?

- Su escondite se encuentra a sólo unas cuadras de aquí. ¿Acaso no reconoces el vecindario?

Su pregunta heló mi sangre, no me había percatado que la zona en donde Julianne habitaba era precisamente donde yo vivía hace un par de años. Ciertamente algunos aspectos del lugar habían cambiado, muchas de las personas que yo conocí ya no estaban aquí y sus antiguas casas sufrieron remodelaciones o deterioros... los contrastes eran muy evidentes en algunos casos. 

-¿Hace cuánto que has estado viviendo aquí?, no te recuerdo.

- Hace exactamente 7 años, ya te habías mudado ¿cierto?

 - Pues... sí - la afirmación de Julianne realmente me asustó, ¿cómo podía saber tanto de mí? No quise preguntárselo... así que pensé en otra cosa. ¿Dices que él está sólo a unas cuadras de aquí?

- Exacto y por la expresión que has puesto será mejor adelantarte que lo encontraremos en tu antigua casa.

-¿Qué? ¿Estás bromeando?

- No, lleva ahí casi el mismo tiempo viviendo ahí que yo.

- Eso es imposible, esa casa quedó en ruinas después del incendio. ¿Acaso es un vagabundo?

- Las personas... suelen ser bastante extrañas... - de todos los comentarios de Julianne, ese entró en mi cabeza y estremeció mi cuerpo de un modo inexplicable.

Julianne comenzó a caminar hacia el lado norte de la calle, la cual hasta ese momento noté que se encontraba desolada, la seguí tratando de seguir su paso pero había un escalofrío que me hacía sentir lento e inútil.

Después de recorrer un par de cuadras logramos arribar hasta un terreno cuyo centro dejaba ver lo que en algún momento fue mi casa. Julianne me miró con sus hermosos ojos azules y me dijo - Tranquilo, todo saldrá bien. Estoy contigo-

Ella tomó mi mano, se sentía tan cálida y suave que mi escalofrío desapareció, fue sustituido por una tranquilidad como nunca antes sentí. Nos dirigimos hacia la parte trasera del terreno, paso a paso sabía que nos adentrábamos en un lugar donde lo desconocido era el principal ingrediente...

--------

Ya vendrá la última parte... y ¡el título!

Dos de cuatro...

Seguimos con la 2a parte... debo decir mis lectores que sus teorías son interesantes =]

-------

Desperté gracias al sobresalto provocado por un chirrido en la habitación, mi cuerpo se preparó súbitamente para cualquier evento venidero pero inmediatamente recobré la calma cuando descubrí la razón de aquel sonido... una pequeña mesa plegable estaba cerca de la cama, sobre de ella un vaso con agua junto con un plato que contenía una especie de papilla.

No dudé mucho en tomar la cuchara que también se encontraba en la mesita, pero justo antes de comenzar a ingerir el alimento me percaté de que no estaba solo.

Aquella silueta que vi antes de caer rendido sobre la cama se acercaba hacia mí, cuando finalmente se quedó a una corta distancia de donde yo me encontraba levanté la mirada poco a poco. Descubrí la figura esbelta de una joven, su cabello negro azabache contrastaba con su piel blanca... su hermoso rostro estaba iluminado por unos brillantes ojos azules. 

-Me llamo Julianne- dijo antes de que yo comenzara a pronunciar algo.

-Realmente te salvaste por poco - continuó - pero no te preocupes, aquí estarás a salvo y... no me preguntes como me deshice de él. Esa era mi primera pregunta pero ya no podía formularla.

- Mi nombre es...  - comencé.

-Ya sé tu nombre, pero era seguro que no conocías el mío. Admito que no te ayuda en mucho y probablemente estés haciéndote muchas preguntas. Lo importante ahora es que debes terminar con él.

-¿Quieres decir que no está muerto?- al decir esto solté la cuchara que previamente había tomado y ésta impactó contra el suelo.

- Debí haber dicho que simplemente lo dejé inconsciente y no pudo seguirnos el rastro. Además, creo que si no lo maté es porque eso te corresponde - nuevamente regresó la firmeza a  su voz - En el pasado lo único que hacías era huir de él, vivías feliz e hipócritamente haciendo eso... pero creo que es tiempo de que cambies tu estrategia.

- Suenas bastante cruel para ser tan hermosa.

- ¿Qué es la vida para ti? - era obvio que quiso pasar por alto mi comentario anterior - en mi opinión la vida es sólo una manifestación de promesas y acciones para tratar de cumplir esas promesas.  ¿Tienes alguna promesa o acción pendiente?

- Sí - repliqué sin titubear - tácitamente quedó claro que volvería con ella. 

-¿Sólo eso? - de algún modo Julianne parecía saber más de mí de lo que yo creía.

-Tengo una llamada pendiente...

- Bueno, creo que hemos tenido un buen comienzo. Aquí tienes todo lo que necesitas, ahora come.

Cuando Julianne pronunció estas palabras dejó en el suelo un teléfono celular y un cuchillo. Inmediatamente salió de la habitación.

-Todo esto es muy extraño- susurré. Entonces comencé a comer mi papilla.

-------

Continuará ...

Uno de cuatro…

Antes de comenzar con mi entrada quiero pedir una disculpa a mis amables lectores (yo cuento 4) por no actualizar mi blog, realmente no tenía alguna idea interesante que plasmar y ahora… tampoco.

Bueno, más o menos. Esto sólo lo hice una vez en mi pasado blog MSN (cuyo número de lectores era 2, voy progresando), así que me gustaría retomarlo gracias a una pequeña inspiración provocada por el muy estimado amigo Ninja Peruano (muy bueno tu cuento carnal, perdón por no haber comentado… voy de inmediato). Voy a escribir una historia con lo primero que venga a mi mente y continuará en la siguiente entrada del blog, hasta hacer un total de 4. Sírvanse de dar comentarios ahora o al terminar, es probable que lo que digan tenga influencia o tal vez no; aunque me gustaría que si tienen teorías, las comenten al final para que si aciertan… no le arruinen la historia a los demás. El título lo daré a conocer al terminar… porque por el momento no tengo ni idea de lo que va a salir. Comencemos.

----------

Tus ojos están ahí mirándome fijamente, reconozco la mirada que has puesto sobre mí, es aquella que utilizas para hacerme sentir culpable de mis acciones. Poco a poco recorro la habitación tratando de distraerme y no pensar en todo lo que pasó entre nosotros.

-¡Deja de hacer eso! – Mi reclamo destroza el silencio que inundaba el lugar - ¿Acaso no comprendes que esto terminó por culpa de ambos? – La sonrisa nerviosa se hizo presente.

-Tengo que aclarar mi mente- te dije sin pensar y me dirigí directo hasta la puerta – no sé cuando volveré.

Justo minutos después de abandonar aquel apartamento que compramos juntos, comencé a caminar en la calle acompañado solamente del crudo viento invernal que azotaba la ciudad. No recuerdo haber vivido una época tan fría desde que nos mudamos pero ese pensamiento banal pronto se borró de mi cabeza, provocado por un escalofrío que recorrió hasta el último rincón de mi cuerpo… la sensación tenía una razón de ser: había yo recorrido unos cuantos metros en la calle cuando una sombra al otro lado de la misma se hizo presente.

Me costó un poco tratar de reconocer su origen, pero poco después me quedo claro. No cabía duda, era él en persona ¿cómo diablos me había encontrado? sin titubear un segundo corrí en dirección contraria a la que me dirigía inicialmente, de algún modo sentí que el tiempo se hacía más lento y mis sentido del oído se agudizaba cuando el eco de los pasos de mi persecutor se escuchaba cada vez más cerca - ¡Dios mío, ayúdame! – Sabía la hipocresía que significaba pensar esas palabras, pero momentos desesperados requieren medidas iguales o mayores, yo ya no podía seguir corriendo más tiempo y seguramente sólo era cuestión de segundos para que mi fin llegara… comencé a desfallecer, mi mirada perdió nitidez y el miedo terminó de consumir cada célula justo cuando frente a mí apareció otra figura, irreconocible en ese momento – Estoy perdido – un golpe sordo cerró mis ojos.

Ignoro cuanto tiempo estuve inconsciente, realmente pudieron ser minutos, horas o incluso días… de cualquier modo al despertar lo único que tenía frente a mis ojos era una pálida luz proveniente de un foco en el techo de… -¿Dónde estoy? – había omitido la más obvia de las preguntas pero ahora que recobraba la noción de mi pude pronunciarlas.

-En la cama de mi sótano, siento que no sea el lugar más acogedor pero al menos estarás a salvo – era obvio que la voz que había dicho eso no era la de aquel del cual huía, la dulzura y tranquilidad la matizaban con cada sílaba pronunciada.

-¿Dónde está él? ¿Quién eres?- preguntas obvias, ya que no veía ni siquiera quien me estaba dirigiendo palabra.

-Lo único que debes de saber es que no debes preocuparte, descansa un poco más, cuando regrese… hablaremos- la tranquilidad de la voz permanecía sólo que ahora en lugar de dulzura había más toques de firmeza.

Cuando finalmente pude ubicar la fuente sólo distinguí la misma silueta que vi antes de caer en la calle, la puerta de la habitación se cerraba y ya no pude ver más… estaba cansado y volví a recostarme.

----------

Continuará pronto =]

24 x 24

Finalizaré este mes con la tercera entrada simbólica del mismo, no puedo decir que me moría de ganas de escribir un montón de cosas más pero quería que este año, Marzo sólo tuviera 3 adiciones blogueras mías (además de que Marzo es el 3er mes).

Resulta que el 26 de Marzo es mi cumpleaños número 24, de ahí el porqué los escritos acerca del 13, el doble de 13 y quien sabe que otra chaqueta mental más.

En fin, me gusta este cumpleaños… mientras iba en el camión (muchas de mis grandes reflexiones de vida han sido generadas durante mis viajes en transporte público culero) pude darme cuenta que sólo esta será la única vez en la cual podré jugar con el número 24 durante todo el día. Es sencillo, 24 horas y 24 años, para que algo similar ocurra nuevamente tendría yo que cumplir 1440 años por los 1440 minutos del día.

También llegó a mi mente la distribución de esas horas:

00:00 – 01:00 – Probablemente me desvele una hora, agradeciendo felicitaciones de aquellos que manden mensajes vía celular, facebook o paloma mensajera nocturna.

01:00 – 6:30 – Dormiré 5 horas y media antes de que mi familia, como todos los años, entre a mi cuarto a cantar las mañanitas… es un buen detalle a pesar de que odio ser despertado jajajaja, ni peiper.

06:30 – 9:00 – Más horas de sueño, porque ¡oh sí! Adoro dormir.

9:00 – 10:00 – Bañarme, rasurarme, vestirme (incluye planchar mi ropa), desayunar y salir de casa.

10:00 – 11:00 – Viaje hasta la oficina en camión. Hice un redondeo y aunque pudiera parecer una pérdida de tiempo… es una hora para filosofar o escuchar música (MP3, no las cumbias del chofer).

11:00 – 15:00 – Horario para trabajar en la oficina, afinando un contrato y la presentación. A las 14:30 inicia el viaje hacia Chupa Chups.

15:00- 16:30 – Presentación de la propuesta de proyecto para Chupa Chups… para el Director de MKT y el Director de la empresa, ¡aush!

16:30 – 18:00 – Regreso a la oficina y detalles adicionales.

18:00 – 19:00 – Viaje de regreso a la casa, más reflexión.

19:00 – 20:00 – Aún no sé que chow con esta hora, lo más probable es que coma algo en casa. Si mi padre llega temprano quizá sea la hora del pastel…

20:00 – 12:00 – Unos drinks en compañía de los amigos, no sé si dure hasta las 12… pero ya que me hago güey, probablemente la última hora no sepa que chingados jajaja.


 

24 años, no cabe duda que durante este tiempo he aprendido muchas cosas y admito que me faltan muchísimas más por aprender. Me gusta reflexionar y hacer que cada año sea especial de algún modo, este será el único 24 x 24 y el 1º en el que no cambio la fecha en el facebook/hi5 para confundir a mis amigos, quienes por cierto… con su amistad tengo un regalo único no sólo en mi cumpleaños, sino cada día de mi vida (psss… que teto pero así me siento).


 

Este 26 de Marzo agradezco a mis amigos estar conmigo y aguantarme, a mis lectores por darse una vuelta en este humilde blog y obviamente… al Masterchief allá arriba, no ma… ¡Rulea!

Viernes 13

Hoy es viernes 13, un día que está marcado como de "mala suerte" la neta no sé porqué (bueno sí, me eché una vuelta por la Wikipedia) pero en realidad creo que para mí carece de sentido todo lo que la gente piensa alrededor de este día.

Estaba leyendo que curiosamente en algunos lugares este es un buen día para viajar, porque te aprovechas de la gente supersticiosa que le da miedo salir de sus casas... entonces la probabilidad de ser partícipe en un accidente se reduce aún más. 

Para mí el 13 siempre ha sido un buen número, quizá no en los viajes pero sí en situaciones e incluso en letras (la M es la décimo tercera letra y mi hit) y siguiendo con mi gusto por las entradas simbólicas, hoy no podía dejar de escribir el aprecio que le tengo a tan mencionado número.

  1. A partir de hoy cuento 13 días, ustedes ya se imaginarán para qué... 
  2. A partir de hoy han pasado 13 días desde mi entrada 31 de la Hive y la Lair...
  3. El mes de Marzo empieza obviamente, con M... (por cierto, nací en un Martes)...
  4. Curiosamente, es el 2o viernes 13 del año... aush!
  5. 1 + 3 = 4... y la letra D es la cuarta... (OK, es mucho chaqueteo mental pero necesito relleno).
  6. Mi mamá me mima... vale, tiene M y es una buena frase ¿no? (más relleno)...
  7. Las 6 oraciones restantes más el número de esta... ¡igual a 13!

Ok, fue mucha jalada esa última... pero creo que fui claro en el mensaje. ¿Saben? lo único que desprecio de un viernes 13 y las supersticiones sin sentido de la gente... es que fueron catalizadores para generar bodrios de películas, de la cual ya hicieron remake de la original... no mamen ¬¬.

Cambios y amor geek (aush!)

Le tuve que cambiar el diseño de plantilla a la Lair... el otro se tardaba un chingo en cargar por sus pendejaditas de AJAX, que siendo honestos, nadie iba a usar.

Como ya dije, a partir de esta entrada pueden encontrar una entrada geek en la Hive (hablo de Twitter) y pues esta será de las pocas veces que lo mencione, porque tienen un punto en común:

Veronica Belmont, una de las bloggers geeks más sexy que he visto

Oh sí, estoy enamorado...


Dualidad y sincronización

No pude escoger mejor día para escribir que hoy, si mis lectores me conocen saben que eventualmente me encanta dejar entradas crípticas o misteriosas que los pone a prueba sobre si realmente me conocen, ya sea que yo mencione algún número, un nombre, una letra o alguna fecha.

Sin embargo, hay cierto dato que no se puede deducir directamente ya que depende de las estadísticas de mi cuenta en blogger (a las cuales, en teoría, sólo yo tengo acceso). Dicho dato es el número de entradas escritas en el blog... hoy cumple 31, el mismo número de entradas en Xenomorph's Hive.

Me estuve aguantando por un momento en escribir en la Hive, claro que no es mi blog más concurrido y/o leído... pero ¿qué rayos?, me gusta plasmar mi opinión sobre la tecnología y su relación con los seres humanos. Lo hago a mi modo, sí, pero quizá sea el comienzo de algo más serio para que en un futuro lo haga de modo más serio en en una revista (publicada o electrónica).

A lo que quiero llegar es que mi propósito a partir de la siguiente entrada es sincronizar la Lair y la Hive, es decir, por cada entrada aquí seguramente encontraran una en el otro blog y viceversa, no es obligación que lean o comenten en las dos (pero al menos en uno sería agrabale). Desde el inicio marqué bien las diferencias entre un blog y otro... Lair es personal y Hive es medio geek (aunque ha resultado en ser concentrado de insultos a Linux jajaja), así que advertidos ya están.

Para cuando lleguen a este parágrafo (sí, está bien escrito... vean el diccionario) seguramente se preguntarán ¿y dónde chingados está lo críptico, misterioso y simbólico?, pues sepan que "simbólico" no lo puse al inicio pero esta entrada lo tiene ¿dónde?... está en negritas, está en el título (que expresa otro número) y que si multiplican los 2 números, el resultado tiene un significado en cuenta regresiva (recuerdo que se necesita conocerme).

Si alguno de ustedes no me conoce, no se preocupe, sólo sea paciente.

Por cierto, el número en negritas necesita un acomodo, adoro los palíndromos.